Resulta primordial una adecuada hidratación en la realización de cualquier deporte, por ello, las mochilas tipo camelback se han convertido en un accesorio muy importante en los deportes de ruta como el enduro.

Las mochilas de hidratación, a veces también llamadas camelbag o camelbak, disponen de una bolsa o vejiga alojada en su interior que podremos llenar del líquido que deseemos. A través de un tubo es posible beber siempre que se quiera sin necesidad de soltar el manillar de la moto o de parar para beber. La hidratación se realiza de forma progresiva, con pequeños sorbos y en función de tus propias necesidades.

¿Qué ventajas tiene el uso de una mochila de hidratación?

 

  • El primero y más evidente es que nos permite mantener las manos libres durante el pilotaje con la moto. Por seguridad y comodidad, este tipo de mochilas son una gran opción.
  • Se gana en ligereza si lo comparamos con transportar botellas o bidones y también se distribuye el peso de una forma más eficaz.
  • El líquido permanece más tiempo frío porque la bolsa de hidratación suele estar alojada en un espacio con aislamiento térmico.

¿Qué debo tener en cuenta al elegir la mochila?

 

  • El tamaño y el peso son importantes. Suelen ser mochilas ligeras, pero existen diferencias entre marcas y modelos. Las bolsas de hidratación suelen tener una capacidad de entre 1 litro y 5 litros. En función del tiempo que estarás sobre la moto y las condiciones climatológicas, debes elegir una mochila con más o menos litros. No conviene cargar con mucho peso, por lo tanto, elige bien.
  • Hay que diferenciar entre la capacidad total de la mochila (que se mide en litros) y el de líquido que puede contener la bolsa de hidratación. Las marcas deben especificar este dato.
  • El ajuste que proporciona la mochila es muy importante, debe de tener ajuste con regulación en los hombros y en el pecho para evitar que la mochila se mueva o balancee.

Las mochilas USWE tienen un sistema patentado llamado NDM™ (No Dancing Monkey) con una hebilla central basculante que amortigua el balanceo, junto a unas correas elásticas que permiten el óptimo ajuste y movilidad.

  • Es fundamental que sea cómoda. El acolchado y la ventilación en la zona de la espalda es importante, algunos modelos disponen incluso de espaldera protectora. Una espaldera con canalizaciones de aire evitan la acumulación de sudor.
  • Si vamos a estar expuestos a la lluvia, es posible que necesites una mochila impermeable, con cremalleras que dispongan de membrana para impedir la entrada de agua, especialmente si necesitas llevar documentación o móvil.
  • La cantidad de bolsillos y su distribución también es importante.
  • La bolsa de hidratación debe de tener el tapón ancho, eso facilita el llenado y su limpieza. Además podrás introducir hielo más fácilmente.

Las camelback de Acerbis disponen de una bolsa de hidratación con un amplio tapón de rosca y un cierre central basculante similar a las USWE.

  • La válvula por donde se bebe debe de tener sistema de cierre para que no se derrame el líquido.
  • La manguera suele ser de poliuretano, una buena calidad en los materiales de la bolsa y el tubo evita el mal sabor y la proliferación de bacterias.

La marca francesa SHOT Race Gear dispone en su catálogo de mochilas de hidratación muy económicas, con múltiples bolsillos y posibilidades.